No se pueden lavar las papas porque el almidón hace que se peguen la una a la otra. Se pone una hoja de perejil encima de una de las rodajas de papas.
Se pone el otro trozo de papa encima y se fríen en aceite bien caliente durante un minuto por cada lado.
Se ponen en un plato con una servilleta para que seque el exceso de aceite.